Extirpación laparoscópica de la vesícula biliar

extirpación laparoscópica

La razón principal para la extirpación de la vesícula biliar es la presencia de cálculos biliares

La extirpación laparoscópica de la vesícula biliar es una cirugía mínimamente invasiva en la que se utilizan pequeñas incisiones y herramientas especializadas para extirpar una vesícula biliar enferma o inflamada.

La vesícula biliar es un pequeño órgano ubicado justo debajo del hígado, en la parte superior derecha del abdomen en ella se almacena la bilis, que es un líquido producido en el hígado. La vesícula biliar libera bilis en el intestino delgado para ayudar a descomponer y absorber las grasas de la dieta.

La digestión normal es posible sin una vesícula biliar. La remoción es una opción de tratamiento si se presenta una enfermedad o inflamación significativa. La extirpación laparoscópica es el tipo más común de cirugía de extirpación de la vesícula biliar. Se conoce formalmente como colecistectomía laparoscópica.

¿Por qué realizar la extirpación laparoscópica de la vesícula biliar?

La razón principal para la extirpación de la vesícula biliar es la presencia de cálculos biliares y las complicaciones que éstos causan.

La presencia de cálculos biliares se denomina colelitiasis, los cálculos biliares se forman dentro de la vesícula biliar a partir de sustancias en la bilis que se vuelven sólidas. Pueden ser tan pequeños como un grano de arena y tan grandes como una pelota de golf.

Usted también puede necesitar esta cirugía si tiene lo siguiente:

Disquinesia biliar, que ocurre cuando la vesícula biliar no vacía correctamente la bilis debido a un defecto.

Coledocolitiasis, que ocurre cuando los cálculos biliares se trasladan al conducto biliar común y potencialmente causan una obstrucción que impide que la vesícula biliar y el resto del árbol biliar drenen.

Colecistitis, que es una inflamación de la vesícula biliar

Pancreatitis, que es una inflamación del páncreas que se relaciona con los cálculos biliares

La cirugía laparoscópica es preferible a la cirugía abierta porque el cirujano hace incisiones más pequeñas. Las incisiones más pequeñas reducen el riesgo de infección, sangrado y tiempo de recuperación.

Riesgos de una extirpación laparoscópica de la vesícula biliar

Extirpación laparoscópica
La recuperación tras la extirpación laparoscópica es rápida

La extirpación laparoscópica de la vesícula biliar se considera segura. La tasa de complicaciones está entre el 0,5 y el 6 por ciento de las fuentes de confianza. Todos los procedimientos quirúrgicos conllevan algunos riesgos de complicaciones mayores, pero son típicamente raros para una colecistectomía laparoscópica.

El médico llevará a cabo un examen físico completo y revisará la historia clínica antes del procedimiento. Esto ayudará a minimizar estos riesgos.

Los riesgos de la extirpación laparoscópica de la vesícula biliar incluyen:

Reacción alérgica o adversa a la anestesia u otros medicamentos, sangrado, coágulos,   daño a los vasos sanguíneos, problemas cardíacos, como una frecuencia cardíaca rápida,   contaminación, lesión de las vías biliares, el hígado o el intestino delgado y pancreatitis

Preparación para una extirpación laparoscópica de la vesícula biliar

Extirpación laparoscópica
Después de la cirugía de extirpación de la vesícula biliar puede experimentar algo de diarrea

Usted se someterá a diferentes pruebas de antemano para asegurarse de que está lo suficientemente saludable para el procedimiento. Éstos incluirán:

Análisis de sangre

Exámenes de imágenes de la vesícula biliar.

Examen físico completo

Una revisión de su historial médico

Además debe informar a su médico si usted está tomando algún medicamento, incluyendo medicamentos de venta libre (OTC) o suplementos nutricionales. Es posible que tenga que dejar de tomar ciertos medicamentos antes de la cirugía o si está embarazada o cree que podría estarlo.

¿Cómo se realiza una extirpación laparoscópica de la vesícula biliar?

El paciente recibirá anestesia general, lo cual significa que estará en un sueño indoloro antes y durante la cirugía, luego se le coloca un tubo en la garganta que está conectado a un ventilador mecánico para ayudarlo a respirar.

Para el procedimiento, el cirujano hace cuatro pequeñas incisiones en el abdomen. Utilizan estas incisiones para guiar un tubo con una cámara pequeña e iluminada dentro de su abdomen.

Luego guían otras herramientas a través de las incisiones mientras miran a un monitor que muestra lo que la cámara captura. Durante el procedimiento el abdomen se infla con gas para que su cirujano tenga espacio para trabajar y extirpan la vesícula biliar a través de las incisiones.

Después de que el cirujano extirpa la vesícula biliar, utiliza una radiografía especial para verificar si hay problemas en el conducto biliar. Esta técnica se denomina colangiografía intraoperatoria y muestra cualquier anormalidad en las estructuras de los conductos biliares restantes, como un cálculo biliar, que el cirujano puede necesitar eliminar. Cuando el cirujano está satisfecho con los resultados, sutura y venda las incisiones.

Después del procedimiento, lo llevan a una sala para recuperarse de la anestesia. Sus signos vitales son monitoreados de cerca todo el tiempo. La mayoría de las personas pueden irse a casa más tarde el mismo día de la cirugía.

Deja un comentario